Dinara

Dinara

La montaña más alta de Croacia

Dinara es una de las montañas más interesantes de Croacia. El peñasco al suroeste de Dinara, de varias centenas de metros de altura, asombra con su tamaño y atrae las miradas de todos los que la contemplan desde el piedemonte. Un encanto especial le brindan al Dinara sus bosques y sus coloridas praderas de flores silvestres. En invierno, pero también entrada la primavera, los picos de Dinara permanecen nevados, y en días nublados ni siquiera se pueden ven porque el cielo los esconde en su seno. La cumbre de esta montaña de piedra y hierba es el punto más alto del país, lugar donde la tierra croata toca el cielo.

 

El nombre Dinara tiene varias acepciones. Por un lado, llamamos Dinara en el sentido más estricto de la palabra a la montaña al este de Knin y al norte del lago Peručko jezero. En un sentido más amplio, Dinara es todo un macizo de 84 kilómetros que, además del monte Dinara sobre Knin, abarca también los montes Troglav y Kamešnica. Además, la montaña Dinara presta su nombre a los Dinárides, el espacio montañoso que se extiende desde los Alpes eslovenos hasta los montes Prokletije en Albania.

Dinara, Badanj
Alan Čaplar

La ciudad regia de Knin es la principal población en el piedemonte del Dinara y, a la vez, el principal punto de partida para los montañeros. La única carretera que sube hasta el regazo de la montaña pasa por la aldea de Guge, en la actualidad un barrio periférico de Knin. La carretera es tortuosa y polvorienta, en algunos tramos empinada. A partir de Suvo Polje se bifurca en varios caminos rurales por los que se puede pasar en todoterreno o haciendo travesía. Quien desea explorar la montaña a pie puede seguir hasta el albergue de montaña Brezovac, y de aquí subir otras dos horas y media hasta la cumbre. El camino se puede emprender también junto a la aldea de Glavaš, en cuyo caso la subida requiere unas cinco horas. Sobre esta aldea existe una fortificación muy llamativa y, media hora antes de la cumbre, está también el albergue Martinova košara, habilitado en una antigua edificación utilizada por los pastores en verano.

 

La cumbre del Dinara la forman dos cabezos de la misma altura, situados a unos cincuenta metros de distancia el uno del otro. Uno de ellos lleva el vértice geodésico y el otro una cruz de metal de cinco metros de altura. El mero hecho de que un pico sea el más alto –y la cumbre del Dinara (1831) es la más alta de Croacia– promete una magnífica vista a todo alrededor. Son especialmente atractivas las vistas al lago Peruča y a los poblados en sus orillas o a lo largo de la carretera nacional de Knin a Split. No obstante, las miradas suelen detenerse incluso más en los montes Svilaja, Promina y Troglav, los vecinos inmediatos del Dinara.

Cetina
Alan Čaplar

Aunque el Dinara es la típica montaña kárstica, pobre en agua, debajo de ella existe una auténtica riqueza hídrica; junto a Knin transcurren los ríos Krčić y Krka, y en el pueblo de Cetina nace el río del mismo nombre que abastece el lago Peruča, la principal reserva de agua dulce en Croacia. Junto a la aldea de Kovačić, en la periferia de la ciudad de Knin, se precipita de una roca de 22 metros de altura la pintoresca cascada del río Krčić, la llamada Topoljski buk. Cuando se derrite la nieve y aumenta el caudal del río, la cascada explota en miles de gotas cuya poderosa corriente produce un ruido ensordecedor. En la parte alta de su cauce el Krčić pasa por un cañón pintoresco, pero aquí, junto a la aldea, el cañón desaparece y el caudal del Krčić pronto es tragado por el Krka.

 

Justo debajo del Dinara, en el pueblo de Cetina emana el río Cetina. Aquí se encuentra también la antigua iglesia croata de la Santa Salvación, uno de los más antiguos y mejor conservados monumentos de la arquitectura sacra de la temprana historia de Croacia. Se trata de una construcción de una sola nave, elevada en el siglo ix, con un santuario de tres ábsides en forma de trébol y un campanario macizo en la fachada frontal. Alrededor de la iglesia se encuentra un cementerio con más de 1100 tumbas, la mayoría de las cuales –más de 800– estaban  coronada con piedras sepulcrales llamadas stećak. Por el número y la extensión de estas piedras bajo las cuales yacen héroes de antaño, este lugar se considera uno de los más valiosos yacimientos  de la antigua historia croata.

Dinara
Alan Čaplar

Conocer el Dinara y conservar sus bellezas, transmitir experiencias propias y presentarlas al mundo implica convertir la montaña más alta de Croacia en un verdadero símbolo. No sólo por su altura sin par, sino también por la belleza de sus paisajes y la amplitud de sus vistas, el Dinara no se merece menos.