Medvednica

Medvednica

El oasis verde de Zagreb

Independientemente de donde nos encontremos en Zagreb y de la calle por la que transitemos, siempre podemos ver al amigo y conciudadano preferido de todos los zagrebienses, el monte Medvednica. El Medvednica vigila la capital croata desde el norte, es el primero en dar la bienvenida a sus huéspedes, el primero en teñirse de colores vivos en otoño y el primero en vestirse de blanco en invierno. Quien nunca ha estado en el Medvednica ni siquiera puede imaginar todo lo que se encuentra en este monte aparentemente corriente que esconde iglesias, minas, cuevas, búnkeres, pirámides, escaleras y tumbas. ¿Dónde? No hay más que conocer el Medvednica; todo está en su sitio.

Medvedgrad
Alan Čaplar

El Medvednica se extiende desde el suroeste hacia el noreste como una larga columna vertebral con numerosas costillas boscosas que bajan a ambos lados. Entre estas costillas están profundamente incrustadas vaguadas surcadas por una multitud de arroyos que descienden hacia Zagreb por el flanco meridional o hacia la región de Hrvatsko zagorje por el flanco septentrional. El Medvednica nació como una elevación de la corteza terrestre, de modo que sus laderas, sobre todo la que da a Zagorje, son bastante escarpadas y su piedemonte cuenta con fuentes de agua termal, como las termas de Stubica, las fuentes de Sutinsko, las de Dubravica en Gornji Stenjevec y las del parque zagrebiense de Ribnjak.


La cumbre más alta del Medvednica es Sljeme. Se eleva 1033 metros y tiene una torre de televisión y un mirador hacia la región de Zagorje. Sljeme es el destino más popular en el Medvednica, de modo que muchos consideran estos dos nombres –Medvednica y Sljeme– sinónimos. Que el Medvednica haya sido hábitat de osos (en croata medvjed) no es evidente sólo por el nombre que lleva, sino también por el hallazgo de huesos de oso en Veternica, una cueva en la parte occidental de la montaña. Cabe señalar que los pasillos subterráneos de Veternica superan los siete kilómetros de largo, tratándose de una de las cuevas más largas de Croacia. En la historia del Medvednica ocupan un lugar especial las fortificaciones construidas durante la Edad Media en sus cumbres más destacadas.  Dos de ellas se encuentran en los dos extremos del monte, Susedgrad al oeste y Zelingrad al este. No obstante, en la parte central es la antigua Medvedgrad la que acapara todas las miradas.

Sljeme
Alan Čaplar

Debido a la proximidad de la capital, el Medvednica es desde hace más de un siglo un destino popular de excursionistas y montañeros. En la actualidad el monte cuenta con una decena de albergues e locales de hostelería, todos ellos comunicados con sendas peatonales balizadas. Las subidas más populares parten bien de la última parada de tranvía en Gračani (Dolje), por el túnel hasta Hunjka y Puntijarka, o bien desde la penúltima parada por el bonito camino llamado Leustekova staza, a través de Adolfovac, hasta Sljeme. Existen alrededor de setenta rutas de travesía en el Medvednica que varían por su longitud y grado de dificultad.

 

Suba al Medvednica –andando o en coche–, contemple Zagreb desde lo alto, respire a pleno pulmón el aire de los bosques de Medvednica, baje con esquís por sus pistas y disfrute. Si lo hace, el monte le premiará con magníficas estampas y experiencias para recordar.