Sveti Ilija en la península de Pelješac

Sveti Ilija en la península de Pelješac

Paladín rocoso del Adriático meridional

La península de Pelješac da una bienvenida acogedora a sus huéspedes y los seduce con su belleza. El paisaje kárstico brinda una expresión singular a la imagen de Pelješac, e invita a todos los amantes del montañismo a vivir aventuras inolvidables.

 

Pelješac es, después de Istria, la segunda península más grande de Croacia (348 km2). Mide 62 kilómetros de largo y tan sólo 3 a 8 kilómetros de ancho. La unen al continente los 1500 metros de anchura del istmo de Ston, de modo que sus rasgos geográficos son más característicos de una isla que de una península. Su relieve lo dominan dos crestas de piedra caliza, entre las cuales, en la parte central, se extiende una cuenca dolomítica.

Sveti Ilija na Pelješcu
alan Čaplar

La parte más alta de Pelješac se encuentra en el noroeste de la península, sobre la localidad de Orebić. En esta zona el ancho del canal de Pelješac no supera los 1270 m y, gracias a la barrera natural al norte, el canal ofrece a los barcos una protección segura frente a los golpes del viento bura, de modo que no sorprende que haya desempeñado en el pasado el papel de puerta meridional de la costa central. Es por este motivo que la ubicación de Orebić en la parte más angosta del canal fue un factor decisivo para el auge de la náutica local en la época de navegación a vela. En la segunda mitad del siglo xix, por ejemplo, la asociación náutica de Pelješac contaba con 33 veleros transatlánticos.

 

La cumbre más alta de Pelješac es Sveti Ilija, de 961 metros de altura. Desde la cresta alta de Pelješac bajan por ambos flancos rocas escarpadas sin vegetación. Aunque el monte se encuentra en una península, su ubicación y las vistas que ofrece son más propias de una montaña insular. Además, si Pelješac de verdad fuese una isla, sería la más alta de todo el Mar Adriático. La subida a la cumbre Sveti Ilija puede emprenderse desde tres puntos diferentes: desde el caserío de Urkunići, al este del pueblo de Ruskovići, desde Karmen y Bilopolje o desde Gornji Nakovanj, seis kilómetros al noroeste de Viganj. El antiguo camino desde Ruskovići es el más empinado, siendo la principal ruta de travesía hoy en día la de Bilopolje. La subida dura alrededor de tres horas y es imprescindible llevar agua suficiente, ya que no la hay en el monte y la mayor parte del trayecto está expuesta al sol.

Sveti Ilija Pelješac
Alan Čaplar

Todo el monte es interesante por una magnífica vista a las islas de Dalmacia y a la costa de Orebić en el piedemonte. Debido a su altura y ubicación aislada, el Pelješac es uno de los miradores más bonitos y amplios de todas las montañas croatas. En los mapas antiguos pueden encontrarse los nombres Monte de Víbora (Monte Vipera) o Monte de Perun, este último de la época precristiana, cuando la cima era un lugar de culto a Perun, dios de trueno en la mitología eslava. El nombre actual de la cumbre, por otra parte, se debe a la capilla de San Elias. La cima de Pelješac está marcada hoy en día con un montículo de piedras, una pequeña cruz de madera y una lápida de mármol que lleva su nombre.

 

Es impresionante la cantidad de lugares de interés que se pueden ver y conocer en una península relativamente pequeña. Los verdaderos amantes del montañismo tomarán cualquiera de estos alicientes como motivo suficiente para pasar al menos un día en la montañosa península de Pelješac, y tendrán una buena excusa para volver a ella encantados.