Velebit meridional – Paklenica

Velebit meridional – Paklenica

Por las cumbres más altas del Velebit

El lugar donde el Velebit más se acerca al mar con los profundos desfiladeros de Velika Paklenica y Mala Paklenica constituye una de las zonas kársticas de mayor interés en Croacia.


El área de Paklenica está protegida como parque nacional y la parte más llamativa de este parque es el cañón de Velika Paklenica. Por el medio del cañón se va abriendo paso un arroyo al que acompaña una pista de paseo muy agradable, todo ello enmarcado por peñascos de centenas de metros de altura. Son pocos los lugares en los que uno se siente tan pequeño como aquí, rodeado de riscos que se elevan lasta los 300 y 400 metros, dejando entrever sólo una fina franja del cielo. La corriente del arroyo rumorea sólo en la parte alta del cauce y se pierde más adelante en innumerables grietas subterráneas. Debido a su clima agradable, bonita naturaleza y diversas opciones de escalada, los peñascos de Paklenica son muy populares y están considerados como uno de los mejores sitios de escalada en Europa. Mientras las rocas de los Alpes permanecen bajo la nieve hasta bien entrada la primavera, aquí las temperaturas son agradables y permiten escalar todo el año.

Velika Paklenica
Alan Čaplar

En la parte más estrecha del cañon de Velika Paklenica se encuentran varias entradas a un túnel-refugio de finales de los años cincuenta. Cavado en secreto por el ejército yugoslavo para servir de refugio en caso de guerra nuclear, este túnel hoy abre sus puertas como centro informativo: la ciudad subterránea de Paklenica.

 

Desde el ensanchamiento junto al búnker el camino serpentea subiendo hasta el pie de Anića kuk, un monolito de 300 metros de altura, después pasa por una fuente permanente de agua potable y, al ampliarse de pronto el cañón, sale a un llano verde llamado Anića luka. Además de subir por pistas de escalada, el pico de Anića kuk puede alcanzarse también por la senda de travesía que se separa del camino principal a la entrada de Anića luka.


La zona de Paklenica cuenta con una serie de cuevas y grutas interesantes. La más atractiva es la Manita peć, situada encima del cañón de Velika Paklenica. Esta cueva es apta para visitas turísticas, y, gracias a la belleza de sus relieves subterráneos, es considerada una de las más bellas de Croacia. Manita peć mide unos 175 metros de largo y 35 de profundidad. La entrada de la cueva sirve a la vez como un bonito mirador, y cerca se encuentra también el alto y esbelto risco llamado Zub (diente) o Maniti kuk.

Sveto brdo
Alan Čaplar

Desde el lugar donde se separa la ruta para la Manita peć, la ruta señalizada de Paklenica sube gradualmente durante hora y media por el fondo del cañón, entre laderas cubiertas de bosque, hasta llegar al llamado refugio del guardabosque, el Lugarnica. Más adelante la subida se acentúa hasta el albergue de montaña Paklenica. La mayoría de visitantes termina aquí su excursión a Paklenica, aunque éste sea precisamente el lugar donde empiezan los tramos más interesantes hasta los principales picos del Velebit. Estos tramos atraviesan un cinturón forestal hasta llegar a la alta montaña, caracterizada por una serie de rasgos típicos. En toda la serie de picos sobre Paklenica, el más alto es el Vaganski vrh, la cumbre más alta del monte Velebit. El pico más atrayente es Sveto brdo, cuya ubicación única extiende sus vistas tanto al lado continental como al litoral.


La parte del parque nacional que goza del mayor grado de protección es el cañón de Mala Paklenica, situado tres kilómetros al este de Velika Paklenica. Como su propio nombre indica, ya que mala significa pequeña, se trata de un cañón más corto y más pequeño, aunque también más agreste, escarpado y difícil de transitar. Debido a la dificultad de paso en comparación con Velika Paklenica, Mala Paklenica sólo es apto para alpinistas experimentados. Este cañón no se recorre por una senda despejada, sino por el cauce del arroyo cuyo caudal de água en ocasiones impide el paso.

Paklenica
Alan Čaplar

La extensa red de sendas de travesía y pistas de escalada, así como la riqueza de fenómenos y formas geomorfológicas en un terreno reducido, la biodiversidad, los paisajes cautivadores y la naturaleza intacta, son sin duda alguna uno de los principales alicientes de esta parte de la costa adriática y de toda Croacia.